Guía completa
Pasar la ITV dos veces no compensa
Pedir cita, esperar el turno y volver a casa con un desfavorable por un corrector de luces desajustado o una holgura de dirección es tirar una mañana. La pre-ITV existe para evitarlo: se repasan uno a uno los puntos que mira la inspección y tú decides si corregir lo que salga o presentarte tal cual sabiendo a qué te expones.
Qué se revisa
El listado es el mismo que el oficial: alumbrado completo con reglaje, frenos en banco con medición de eficacia y desequilibrio, holguras de dirección y amortiguadores, neumáticos, emisiones por OBD-II y sonda, y carrocería sin elementos peligrosos.
El compromiso
Si se realizan las reparaciones que salen en el informe y, al ir a la estación, se suspende por algo que ya se había arreglado, se corrige sin coste adicional. Aplica a los puntos que se tocaron, no a defectos nuevos no detectados en la pre-revisión.
Cuándo conviene venir
Lo ideal es traer el coche dos o tres semanas antes del vencimiento: da tiempo a revisar, reparar lo que salga y pedir cita en la estación sin agobios.